La economía colaborativa, On-demand economy, Crowdsorcing, uber economy y otras formas de descentralización productiva.


El próximo Miércoles 14 de octubre imparto un seminario sobre “El impacto de la economía colaborativa sobre nuestro modelo de relaciones laborales” en la Facultad de Derecho UV. Con esta entrada pretendo someramente exponer una introducción a la importancia del tema que desarrollaré en mi ponencia.

.-La migración hacia el ciberespacio.- En los últimos veinte años, los expertos en Derecho del trabajo han estado muy preocupados sobre como las nuevas tecnologías de la información y la comunicación afectan al puesto de trabajo. Decenas de estudios se han realizado preocupados por la privacidad de los trabajadores -monitorización del ordenador, cámaras, GPS, redes sociales- por el aumento de carga de trabajo fuera del horario de trabajo -teletrabajo, emails-, etc. Todas estas inquietudes vienen, principalmente, por el aumento del poder de vigilancia y control del empresario sobre el trabajador. Sin embargo, en los últimos dos años, parece que las nuevas tecnologías están afectando a los trabajadores de otra manera: provocando su desaparición.

Desde el ludismo, los trabajadores han estado recelosos de la posibilidad de que las maquinas y, en general, la tecnología pudiera sustituir totalmente a los empleados. Por lo que, esta cuestión, no parece demasiado nueva, ni digna de un estudio que se plantea los desafíos del mercado de trabajo en el nuevo siglo. Lo que ocurre es que la forma en que la tecnología está “acabando” con los “trabajadores” no es exactamente la temida.

Las nuevas tecnologías están permitiendo una disminución de los costes de transacción inimaginables hasta hace unos pocos años. Los costes de transacción son la principal razón por la que las empresas prefieren realizar el trabajo por sí mismas, dentro de una organización preparada para prestar servicios al mercado. En los siglos anteriores, las empresas eran conscientes de que  realizar el trabajo mediante personal independiente a la empresa era caro. La información viajaba lentamente y se perdía gran parte de la productividad controlando a posteriori la calidad del trabajo realizado. Por ello, las empresas siempre han preferido contar con personal propio -dependiente o subordinado- que realizara el trabajo; personal formado por la empresa que asegure la calidad del producto o la prestación del servicio ofrecido por la compañía; personal sujeto a controles de entrada -entrevista de trabajo y procesos de selección-; controles de calidad del trabajo -supervisión por mandos intermedios-; control de salida – poder disciplinario-. Ahora bien, todo esto cambia cuando las nuevas tecnologías reducen los costes de transacción a niveles casi nulos.

De esta forma, con la reducción de los costes de transacción, la empresa no tiene ningún incentivo para poseer grandes estructuras organizativas. En efecto, cualquier observador de la realidad puede percatarse que la descentralización está aumentando, creándose redes de producción dispersas. Con la reducción de los costes de transacción, la especialización de la empresa pasa a ser el principal objetivo. Lo importante para una empresa ya no es la capacidad de ofrecer varios servicios que comparten sinergias entre sí, sino que lo relevante será la especialización en un sector o producto, descentralizando el resto. No obstante, conforme mejoran las tecnologías y los costes de transacción se reducen aún más, se está empezando a observar, en algunos sectores, que la descentralización no es suficiente. Por el contrario, las empresas están dando paso a una balcanización del mercado, donde las empresas no contratan trabajadores -excepto los más imprescindibles-, sino que su modelo de negocio consiste en poner en contacto el demandante del servicio con el proveedor del este. La novedad proviene en que el proveedor del servicio no será pues una empresa, como lo hubiera sido hasta ahora, sino que directamente será la persona individual que prestará el servicio -un autónomo independiente-. La descentralización, pues, se lleva a su extremo: a la atomización del mercado.

De esta forma, sin que las máquinas sustituyan en absoluto la prestación personal de los servicios, la figura del trabajador o empleado -dependiente- creada en los albores de la revolución industrial parece estar acercándose a su fin.


4 thoughts on “La economía colaborativa, On-demand economy, Crowdsorcing, uber economy y otras formas de descentralización productiva.

  1. Que pena no poder acudir, es un tema de mucho interés. No todo será de golpe pero hace ya unos años que el mercado está cambiando y de la misma forma las rrll. ¿Se está dando cuenta todo el mundo ?. Yo creo que no. Veremos si la reformas de las normas como el Estatuto o normas laborales recogen estos cambios a futuro. La adaptación no es fácil ni para los jóvenes ni para los que peinamos canas. Así que debemos ser positivos ante las nuevas relaciones y en nuestra función de profesionales de lo sociolaboral velar y trabajar en post de que ese cambio no quite derechos en ningún lado de la relación laboral
    Mucha suerte en la ponencia, espero nos hagas llegar los resultados.
    Un saludo
    Jesús Mari

Deja un comentario